lunes, 30 de julio de 2012

El Cacha se fue con mucha bronca

Egidio Arévalo Ríos se fue con mucha bronca del estadio de Wembley luego de la derrota por 2-0 contra Senegal. “Hablamos una cosa y hacemos otra”, dijo el Cacha.

Apenas terminó el partido se vio la cara de bronca de todos los hombres celestes. La impotencia por no haber podido plasmar casi nada de lo previsto antes del encuentro se vio reflejada en las palabras de los jugadores al salir del Estadio de Wembley.
Egidio Arévalo Ríos habló con Sport 890 y dijo: “Es lamentable. Hablamos una cosa, hacemos otra. Parece que se nos hace costumbre llegar hasta la última fecha para tratar de clasificar”.
Los goles del partido llegaron por pelotas quietas. Incluso el segundo se dio cuando los rivales más altos no habían subido al área Celeste.
“Con errores de pelotas quietas llegaron los dos goles. Hay que estar tranquilos, descansar y esperar al próximo partido corrigiendo errores”, dijo Egidio.
De todas formas Uruguay pudo aproximarse varias veces al arco rival con peligro pero por fortuna o malas definiciones no pudo anotar. “Las chances las generamos”, dijo Ríos, y agregó: “Nos faltó poco. Hay que ganar si queremos seguir en carrera”.
El próximo partido de Uruguay será el miércoles a las 15:45 ante el Reino Unido, donde estará en juego la clasificación a los cuartos de final.
Quenonino.com

jueves, 26 de julio de 2012

El triunfo de un gladiador

A los 30 años mira la vida desde un lugar muy diferente, ya no solo porque el recorrido en el fútbol lo marcó –por las experiencias positivas y negativas que vivió–, sino porque lo ubicó en un pedestal que la historia reserva para unos pocos elegidos.
Antes del Mundial de Sudáfrica, el recorrido de Egidio Arévalo Ríos por el fútbol tuvo altas y bajas; desde entonces, solo le sorprende con buenas noticias todos los días. “La peleé desde abajo, pasé muchos momentos muy bravos”, le dice al El Observador mientras se encoge de hombros.
Oriundo del barrio Bella Vista de Paysandú, empezó a jugar en su tierra natal a los 8 años. “Metí siempre como ahora y lo que me faltaba de estatura lo resolvía dejando todo en la cancha”, confiesa el volante.
A los 16 años, cuando jugaba en la reserva de Paysandú Bella Vista, lo llamaron para integrar el plantel principal y ahí empezó a cambiar lentamente su rumbo. A los 19, y por sugerencia de Ángel “Bebe” Castelnoble, bajó a la capital para jugar en Bella Vista, que dirigía Manuel Keosseian. 
“El cambio fue enorme, aunque ya había estado entrenando en Montevideo en las selecciones juveniles con Púa. Después me acostumbré”, explica el futbolista que, como tantos, en algún momento de su sacrificada carrera pensó largar todo para dedicarse a otra cosa.
“No hubo nada fácil. En un momento, como no cobrábamos en Paysandú Bella Vista casi dejo todo para trabajar con mi padre, que se dedicaba a la albañilería. Incluso después seguí jugando y trabajando, porque el fútbol te daba tiempo para eso. En ese momento estaba Carlos Manta como técnico y Edgardo Arias como asistente: me hablaron para que volviera y me convencieron”, agregó. Por ese entonces transcurría el año 1999. “Seguir en el fútbol fue la mejor decisión que tomé”, subraya.
“Miro para atrás y empiezo a recordar que, más allá de ese período en el que quise largar todo por temas económicos, estaba motivado, quería pegar el salto a la capital y pensar en algo más arriba si podía, pero nunca me imaginé que podía ser tanto. Ahora estoy disfrutando, aunque llevó tiempo pero fue muy bueno”, precisó.
Pasaje por Peñarol
Su pasaje por Peñarol lo marcó. Primero porque estuvo a prueba cuando tenía 14 años, pero Paysandú Bella Vista pidió un dinero que los aurinegros no estaban dispuestos a pagar y, segundo, porque las vueltas de la vida le ofrecieron una revancha y en su primer clásico anotó dos goles, ganó Peñarol y cortó una racha de 10 partidos sin ganar. Luego, en 2010, volvió a los aurinegros y fue campeón del Uruguayo, en aquel semestre que lo catapultó a todo lo que vivió en los últimos dos años.
Cacha, como se apoda, se cuestiona la decisión que tomó en 2007 de priorizar un pase al exterior a la selección. Por esa razón, cuando durante la preparación del equipo olímpica en Montevideo le ofrecieron un buen contrato en Palermo de Italia y le pedían que viajara a firmar, se plantó y dijo que hasta después de los Juegos Olímpicos no iba. Finalmente los dirigentes del club italiano decidieron viajar a Manchester para firmar y sacarse la foto el lunes pasado.
“Del tema hablé con Tabárez y en su momento le dije que le erré, pero que me sirvió para aprender”, manifestó.
Su experiencia con los representantes no fue la mejor; por esa razón, desde su salida de Botafogo en 2011, se maneja solo. Él mismo arregló su vinculación con Monterrey (México) y ahora con Palermo, dijo a El Observador. 
“Como en 2010 estaba parado en México, porque no jugaba, mi representante me quiso llevar a un equipo de Tucumán y le dije que no. Enseguida me llamó Peñarol y surgió aquello que fue fantástico, el título con Peñarol en seis meses memorables porque veníamos 10 puntos atrás en la tabla. Eso me abrió las puertas para pelear un lugar en el Mundial y se me dio mucho más de lo que esperaba, porque nunca soñé que iba a jugar los siete partidos y que íbamos a terminar cuartos”.
Para Arévalo Ríos la clave de su éxito es la base física. “Si estás bien en ese aspecto, vas a rendir”.
Ambicioso, luchador, confesó sus objetivos: “Siempre quiero ir por más. No me conformé con el Mundial, ni la Copa América, ahora vamos a dejar bien parado a Uruguay en los Juegos y lo importante es ganar la medalla de oro”.



El Observador.

martes, 24 de julio de 2012

El "Cacha" lleva la bandera en la mitad de la cancha


El maestro pide control y buen trato de pelota. El profesor Herrera también lo reclama, ese parece ser el sello de esta selección olímpica que se apronta para su debut. Un debut que tendrá como uno de los puntos de referencia a Egidio Arévalo Ríos, el volante central que llegó ganándose su lugar en base a entrega, sacrificio y buen fútbol.
Egidio reconoce lo que se pide. "Sí, sin duda. Es muy importante que manejemos bien la pelota, hay que tratar de estar bien parados y no desordenarnos nunca, que es lo principal", admite en el mano a mano con Ovación.
Y sabe, además, que el orden del equipo en la cancha parte desde su voz de mando. "Sí, es cierto. Tengo que hablar en la mitad de la cancha, tratar de tenerlos cerca a los muchachos y que no se descontrolen y se vayan todos para arriba porque nos puede jugar una mala pasada", dice con su habitual serenidad.
Egidio sabe que este arranque de Uruguay en los Juegos les permitirá jugar y conocer muchos estadios de enorme significado. "Eso hay que valorarlo. Es algo importante seguir jugando en estadios que tienen su fama, que son míticos, aumenta el historial de cada uno y esperemos que, además de conocerlos, podamos disfrutarlos ganando".
El volante admite que esta selección olímpica ha ido de menos a más. Y espera llegar de la mejor manera al debut. "Se ha mejorado bastante. De los primeros partidos internacionales a este momento actual hay un cambio, hemos corregido y vamos por buen camino. Además, todos somos conscientes que acá el margen de error es muy chico, por lo que será clave la concentración", agrega.
Los medios internacional miran a Uruguay como favorito ya que tiene en su equipo a Luis Suárez y Edinson Cavani, goleadores en Europa. Egidio tiene otra visión, claro.
"No podemos echarles toda la responsabilidad arriba a ellos dos. Todos sabemos que si andan bien, de mitad de cancha hacia arriba, estamos bárbaro, pero por más que rindan a destaque si los de atrás la macaneamos ellos no podrán hacer el trabajo por nosotros. El equipo funciona en base al destaque de todos y hay que tratar de armar el juego y dársela bien, por ejemplo. Nosotros nunca nos sentimos favoritos, vamos siempre partido a partido", admite.
Y en ese sentido, no arriesga nada el volante celeste.
"No podemos adelantar nada, primero tenemos que asegurar el primer partido. Hay que ganar, pese a que el debut siempre es complicado, y después ver qué pasa".
Arévalo Ríos no tiene dudas respecto a la respuesta que habrá en el campo de juego. Y así lo dice: "¿El mensaje para la gente? Que este grupo va a jugar igual que el de la mayor. Va a dejar todo dentro de la cancha, se va a entregar por completo y vamos a hacer las cosas bien para dejar, como tiene que ser, al país bien en alto", asegura.
Ahí está. Como siempre, sumando, uniendo, apostando al grupo. Egidio Arévalo Ríos, el "Cacha", ese que juegue donde juegue deja la camiseta empapada.
Mensaje. "Este grupo va a jugar igual que el de la mayor".

Egidio ya firmó con el Palermo

Finalmente se dio lo que todos esperaban, que Egidio Arévalo Ríos sellara su incorporación con el Palermo de Italia.
Ayer, después del entrenamiento matutino que llevó a cabo el plantel olímpico, el volante de la selección firmó su contrato con el club italiano.
Pero no fue fácil, claro. La enorme rigurosidad en los controles que existe en el Worsely Park donde se hospeda la selección de Uruguay, Egidio tuvo que pedir autorización para que habilitaran el ingreso del directivo del Palermo.
Arévalo Ríos dialogó con el gerente deportivo de la AUF, Eduardo Belza, y junto a él, se dirigieron a hablar con los encargados de la seguridad para que permitiesen el ingreso del emisario italiano que había llegado a Manchester en su coche particular.
Después de las gestiones del caso, Egidio finalmente pudo mantener contacto con el directivo del club y así estampar su firma en el contrato que lo unirá por tres temporadas con el equipo donde también militan Abel Hernández y el "Vasquito" Matías Aguirregaray.
Ovación.

lunes, 23 de julio de 2012

Egidio Arévalo Ríos ficha por el Palermo

Después de un par de intentos fallidos, el Palermo ha logrado llevarse el gato al agua y cerrar con final feliz el largo culebrón de Egidio Arévalo Ríos. El mediocentro uruguayo, titular habitual en la selección de su país, ha fichado por los Rosados del Calcio hasta julio de 2015. Llega traspasado desde Xolos de Tijuana, del fútbol de México.
El Palermo ha hecho oficial este lunes el fichaje de Arévalo Ríos, jugador que fue pieza muy importante en la gran campaña de Uruguay, semifinalista en el Mundial de Sudáfrica 2010. Ahora, el mediocentro se encuentra concentrado con la Celeste, pero para disputar los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Se sumará el club italiano en cuanto acabe esa competición.
34 veces internacional por su país, Arévalo, de 30 años, debutó como profesional en el Paysandú Bella Vista. Luego pasó por las filas de Peñarol y Danubio en su país, por el Botafogo de Brasil y por Monterrey y San Luis en México, antes de llegar al club de Tijuana, desde donde ha sido traspasado.



Fuente: Goal.com